Cuantas etiquetas ¿cierto? En casa solo nos falta la dislalia y creo que tendríamos la colección completa.
Me ha impresionado leer la nueva web de Carlos Cabo con los primeros resultados de su encuesta, saber que somos parte de un colectivo que supera la cultura media de la población de este país, a veces creo que vivo en Babia (ya saben donde se perdían los reyes) porque entre mis conocidos no hay diferencias entre los que EeF y los que van a la escuela... pero más llamativo me ha resultado ser parte de ese 75% de hogares de EeF que cuentan en su haber con un título universitario, aunque nosotros rompemos la tendencia de que sea "ella" la que tiene el título. Y es que hasta hace muy poco yo estaba en las listas del fracaso escolar... y eso que de las cinco dis que atesoramos, yo tengo 3, que son muchas pero no son todas, dislexia, disortografía y discalculia, pero creo que son las que más te frenan en la carrera escolar.
Soy la única persona que conozco que a repetido primero de primaria por no haber aprendido a leer "a su debido tiempo", soy la única persona que conozco que llegó hasta 4º de primaria sin haber aprobado una sola asignatura en el curso escolar, a mi me lo aprobaban todo en septiembre por lástima (o quizás por que iba a un colegio privado). No obstante debo decir que una vez aprendí a leer los libros se convirtieron en mi gran pasión, aunque detestaba los libros de texto... lo que no es muy bueno cuando vas al cole.
JC por el contrario era uno de esos niños repipis (que son los que a mi me gustan) que aprenden rápido, rápido. Llegó al colegio con 4 años y sabiendo leer, tiene una anécdota muy divertida que no puedo resistirme a contar. El primer día de colegio le dijo a la profesora que "ya sabía leer", pero ella no le creyó. De modo que pasó una semana en la que él insistía en que sabía y ella le decía que no podía saber... la profesora no opto por lo más lógico, que era darle algo para que leyera, de modo que él hablo con su padre y su padre fue a ver a la profesora (su padre creía que todos los niños de 4 años sabían leer... ¡ay, como eran los padres de antes!), la profesora no le creyó (pasión de padre), de modo que el padre habló con el director del colegio que hizo lo que era lógico, le dio algo para leer... JC lo leyó y lo pasaron de curso. Llegó a ir 2 cursos adelantado en la primaria, hubieran sido tres pero como además es de finales de noviembre (de los pequeños) decidieron dejarlo estar... y todo eso pese a que tenía una leve disgrafía (no logró escribir de forma inteligible hasta los 14 años) y continúa conviviendo con una dispraxia que a sus 46 años le impide atarse el cordón de los zapatos con una lazada. El sufría enormemente cuando había que hacer manualidades o dibujo técnico con tiralíneas.
Y ahí están nuestras cinco dis.
Creo que ya he contado muchas veces que mi matrimonio fue por frío y calculado interés, que este amor, que dura ya 21 años y que es el pilar de mi vida, se originó por una envidia desmedida hacia "esos" genes. No se preocupen, él lo sabe. Era imposible ocultarlo porque tengo alergia a las mentiras, es en serio... desde niña, cuando miento, me viene una rinitis tremenda con drenaje nasal incontrolado... vaya que moqueo de lo lindo... digamos que soy sincera a la fuerza ;-D
La cosa es que a mi, JC me pareció el hombre más inteligente que se había cruzado en mi camino, hablaba tres idiomas además del castellano (aunque solo había estudiado francés, el resto vino de escuchar y comparar), era de ciencias puras aunque se había decantado por la filosofía. Por eso se enoja cuando los profesores dicen de sus alumn@s cosas como "no es muy listo tendrá que conformarse con una carrera de letras" o "es una pena que desaproveche su capacidad en una carrera de letras"... pero dejaré de irme por las ramas. Lo que yo quería era que mis hijos tuvieran unos genes magníficos y cero problemas en el colegio. Qué conseguí... unos hijos magníficos con cinco dis... ¡y educar sin escuela!
De nuestros hijos, el más acaparador es Emmanuel que las tiene todas (aunque ya me corrige a mi las faltas de ortografía gracias a que tiene mejor oído para los acentos) y Pedro Lautaro se ha conformado con cuatro: dislexia, disgrafía, discalculia y disortografía... él es genial con las manos.
Les comparto una hoja autógrafa de Emmanuel para que aprecien lo que significa la disgrafía.
Y una imagen retrospectiva de Pedro Lautaro pintando al oleo.
Sabemos muy poco, como grupo humano, sobre nuestro cerebro y su funcionamiento, no obstante y por lo poco que he leído acerca de ello, lo ideal seria que usáramos ambos hemisferios de forma equilibrada para obtener un resultado optimo (Inteligencias múltiples) pero la tendencia genética es que cada cual tenga un hemisferio dominante. El hemisferio izquierdo es el de uso mayoritario y es donde habitualmente se sitúa el lenguaje, la solución de problemas lógicos y el pensamiento analítico; en el hemisferio derecho también puede desarrollarse el lenguaje con la misma eficacia, pero sobre todo es donde reside nuestra capacidad de comprensión espacial, musical o la facilidad para el dibujo. Las personas del hemisferio izquierdo, dada su tendencia al uso de la lógica tienen un proceso mental "paso a paso"; las personas del hemisferio derecho, dado su pensamiento visual, tiene un proceso mental global... algo que solemos expresar con las palabras "lo veo"
Según una teoría del 1999, la dislexia y la discalculia están reguladas por el gen DYX3 del cromosoma 2, y estas dis afectan a algo menos del 9% de la población. Otros estudios hablan de otros genes, pero no tengo información bibliográfica de modo que lo dejaremos así.
Como por ahora los científicos no logran desentrañar la formula que explique porque cada uno es como es, lo que sucede es que nadie se amolda realmente a las descripciones del diagnóstico.
Yo he sido diagnosticada como disléxica, aunque leo con facilidad, rapidez y pasión...¿porqué? muy fácil, porque tengo un pensamiento visual rápido, pienso en varias cosas a la vez y además "veo" la solución a los problemas que me plantean, en lugar de hacer un análisis lógico e ir paso a paso. Quizás habría que cambiarle el nombre a esta dis, porque uno no es disléxico/a porque no puede leer, sino que no puede leer porque está usando predominantemente el hemisferio derecho, que para adquirir la herramienta de la lectura es el equivocado.
En el blog dislexia sin complejos pueden leer una reflexión sobre el libro de Maryanne Wolf, experta en dislexia, y autora del libro "Proust y el calamar" en el que expone:
"Nosotros no nacimos para leer. Es un milagro que podamos hacerlo"Ella explica el mecanismo de la lectura y la ventaja que supone leer...
"en cierto punto, mientras un niño pasa de decodificar a leer fluidamente un texto, la ruta de las señales a través de su cerebro cambia. En vez de recorrer una ruta dorsal a través de las regiones occipital, temporal y parietal en ambos hemisferios, la lectura comienza a moverse a través de una más rápida y eficiente ruta ventral, situada en el hemisferio izquierdo. Puesto que el tiempo empleado y el gasto de energía cerebral son menores, un lector fluido, será capaz de integrar más de sus sentimientos y pensamientos en su propia experiencia. El secreto en el núcleo de la lectura se halla en el tiempo que ésta libera para que el cerebro pueda tener pensamientos más profundos que antes".Mis hijos no lograron aprender a leer cuando les tocaba, no lograron aprenderse las tablas de multiplicar... ni a sumar de cabeza, además no saben atarse los cordones de los zapatos y tienen una letra espantosa. Pero gracias a que salieron del sistema, han logrado una lectura comprensiva notable. Con o sin escuela (porque ya lo traían de fábrica) tienen una memoria asombrosa y gracias a que los educamos en casa, su autoestima esta intacta... no como la mía ;-D
Cuando comencé el camino del homeschooling muchos me criticaron por no cejar en mi empeño de tener hijos lectores, recibí duros comentarios de quienes habían tenido hijas e hijos que aprendieron a leer sin darse cuenta a edades razonables (entre los 7 y los 9 años)... pero claro, no eran disléxicos. Estoy contenta de no haber cejado en mi empeño, estoy contenta por haber sido una madre pesada que les hacía moldear letras, dibujar conceptos y tocar el teclado (versión barata del piano) cada mañana... y por haber arriesgado para que esas pequeñas mentes siguieran trabajando hasta encontrar el camino de la lecto-escritura, con disgrafía y disortografía, pero entendiendo lo que leen, y expresando por escrito todo aquello que pueden expresar de palabra, porque una de las ventajas que nos da la dislexia es la riqueza del discurso... somos buenos oradores los que optamos por el hemisferio derecho... otra incógnita por desvelar.
He leído en un periódico digital, en un artículo de 2007, que el 35% de los emprendedores de USA son disléxicos, para no ser ni siquiera el 10% de la población creo que es un porcentaje elevado. Debo confesar que nunca he tenido miedo del futuro de mis hijos, siempre he sabido que son personas muy capaces de salir adelante por si mismas, con innumerables recursos y con una gran capacidad de trabajo en aquello que les apasiona. Claro que no son trabajadores de una forma convencional, nunca cumplen un horario, ni tienen una disciplina cotidiana... en eso, como en las dis, han salido a sus padres, trabajan mucho... cuando tiene algo que hacer.
¿Porqué escribo esta entrada hoy? es que hemos tenido clase de inglés (con ese método visual a base de piezas de Lego que es una bendición), si si en medio del puente... y al terminar, el profesor, que es otro raro, me decía que después de casi 50 años de vida, aún le molesta que le digan "con lo listo que eres, cómo no has llegado más lejos" (supongo que lo dicen porque tiene 2 carreras, habla 5 idiomas y vive en un pueblo perdido de Portugal enseñando inglés a domicilio)... y yo pensaba que vivimos en un mundo lleno de etiquetas que lo único que hacen es señalar a quienes por elección o por designación, se salen del sendero trazado.
Por si les interesa esto de la dislexia les dejo el enlace a una guía para padres (sin terminar) que he encontrado a través del blog Dislexia sin complejos, allí se narra lo que viene a ser la vivencia más común cuando llevas a tus hijos al colegio y descubres que son disléxicos. Los que se educan en familia desde el principio se ahorran las angustias.
Por cierto, he encontrado una pagina web con información atrasada y descalificativa, se llama Familia & Salud y la edita la Asociación Española de Pediatría y atención primaria. Ha sido muy triste.
Y ahora un apartado de vivencia personal, voy a describirles como pienso o que me pasa cuando pienso, porque es un testimonio que no he encontrado hasta ahora.
Tengo 43 años y hasta hace 8 pensaba que todos veíamos pasar las cosas por nuestra mente como una película. En realidad dentro de mi cabeza hay una película en sesión continua que no cesa nunca, a veces veo hasta 3 películas simultáneamente, según lo que tenga que hacer. Si pienso en la compra "veo" el supermercado con sus pasillos y los productos que necesito. Si preparo un espectáculo lo veo con todo lujo de detalles, el vestuario, los efectos y los diálogos. Si cuento un cuento es mucho mejor, entonces vivo una realidad virtual y solo debo describir lo que esta sucediendo mientras yo estoy allí, los personajes de mis cuentos toman la forma de las personas que conozco que más se acercan a sus cualidades. Siempre personalizo.
Quieren un ejemplo... mientras les escribo veo personas delante de las pantallas de sus computadores "escuchándome" porque mi voz resuena en esas habitaciones que estoy viendo. Siempre le escribo a alguien, cuando escribo en el blog veo a ... Esther en un salón muy luminoso, con la mesa frente a un ventanal que da a un jardin, sentada en una silla giratoria; a Meninheira en un pasillo ancho donde cabe una mesa estrecha, entre un salón y un comedor, ella está de pie aunque hay una silla, todas las paredes decoradas con las manualidades de sus peques; Madalen está en el despacho de su departamento en la universidad, detrás de ella hay un ventanal, se ven las montañas cubiertas de un bosque espeso y verde; en la habitación hay armarios... pero en verano la veo en el porche de su casa contemplando el jardín y escucho a sus hijos riendo; a Paloma la veo en la cocina (no sé porqué) con una infusión humeante junto a ella y a su alrededor silencio, es de noche y sus chiquillos duermen; a Shanti la veo en una salita pequeña y confortable, y a su lado Anuradha lee mientras Ekam juega a montar artilugios en el suelo; A Elvira la veo exactamente donde sé que esta, porque he estado en su casa y la he visto en directo...jajaja. Ana P mira hacia el jardin en un día soleado, Marvan escucha música y África tiene junto a la mesa un montón de albumes ilustrados... y todas están en mi cabeza escuchándome.
Cuando leo veo las imágenes, supongo que por eso me ha costado mucho leer ensayo o leer libros técnicos. Mi primer recuerdo de mi misma leyendo es de mis siete años, unas amigas nicaragüenses le habían prestado a mis padres un libro de poemas de Rubén Darío. El libro estaba sobre la mesa del salón, yo jugaba en el suelo... y entonces lo abrí... y mire dentro (así es como lo recuerdo) y mi cabeza se lleno de imágenes. Llevaba 3 años intentando entender el mecanismo de las letras y sus sonidos, pero aquel día ¡por fin! las letras tenían voz y yo pude ver las imágenes. Desde aquel día dejé de esforzarme por enlazar las letras, solo las miraba y ellas se transformaban en imágenes... supongo que por eso tengo tantas faltas de ortografía, nunca veo las palabras escritas solo veo lo que proyectan.
Fue sobre los 17 años que logré leer ensayo, pero hay una diferencia de ritmo abismal. Yo leo muy muy rápido todo lo narrado, pero las reflexiones siguen otro proceso, primero son voces que escucho y después (en cosa de segundos) logro ver lo que me dicen... de modo que tengo que poner mucha más atención. Por eso en los últimos años he dejado de leer novelas (que es fácil y agradable para mi, normalmente una novela de entre 150 y 200 paginas me dura 10 horas) y ahora me centro en leer ensayo (pedagogía, psicología, paleontología, arqueología, política... ya saben todo lo que me interesa y en lo que no es posible profundizar de otro modo) .
El cálculo es otro cantar... puedo hacer una suma seis veces y obtener seis resultados diferentes. Cuando me hablan de números no los "veo" y cuando debo calcular de prisa, en directo... entonces no veo nada, mi mente hace un fundido en negro. JC se ríe, mi padre se desesperaba. Cuando iba al colegio y tenía que hacer los ejercicios de matemáticas las páginas cobraban vida... los números se convertían en seres vivos que se iban juntando hasta convertirse en una mancha negra... mi corazón se aceleraba por la angustia y las lágrimas acudían a mis ojos para terminar de fastidiarlo.
Respecto al calculo me siento como los ciegos, necesito tomarme mi tiempo para conocer el terreno, necesito respirar despacio y relajarme, necesito poder llevar la cuenta con las manos para sentirme más segura. Leyendo una biografía de Carolina Coronado, poetisa extremeña, me enteré de que ella achacaba a su falta de educación formal el no poder hacer cálculos de cabeza, y que por eso llevaba en los bolsillos de la falda garbanzos secos que cambiaba de lado para llevar las cuentas cuando iba a la compra. Inmediatamente supe que ella era discalcúlica. Porque alguien que no necesita educación formal para escribir poemas, no debería necesitarla para ir a comprar ¿cierto?
IMPORTANTE: pese a que en internet coinciden en que los síntomas de disilexia son
- movimientos de manos, pies,...frecuentes, que denotan inquietud.- dificultad por permanecer sentado, así como por esperar turno.- dificultad por mantener la atención centrada en actividades, bien sean o no de juego- se distrae con facilidad ante cualquier estímulo- responde precipitadamente, suele hablar en exceso, interrumpe actividades de otros, no escucha lo que...
A mis hijos y a mi no nos ha pasado... es cierto que siempre movemos la pierna, pero pese a que en el colegio eramos un desastre académico, nuestros profesores siempre han coincidido en que eramos niñ@s educados, pacientes, amables, participativ@s... precisamente el buen comportamiento era el argumento de los tutores para no derivarlos a los servicios de orientación. No obstante quiero recordar que para una persona que piensa siete veces más rápido que el resto de la gente de su entorno, el tiempo pasa más deprisa... y esperar se hace más difícil, por ello una de las cosas que recomiendan es practicar yoga y lograr así ralentizar el ritmo interior.
AGRADECIMIENTOS: A La llave del Don que nos ayudo a encontrar el camino para superar nuestras dificultades.











